Escucha y Aprende

Audiolibros, una promesa

Por Morgana Chablé

He hablado sobre el futuro de los audiolibros y la aceptación que han tenido en el último lustro. Sabemos que no es un formato nuevo, pues inició en la década de los 30 del siglo pasado gracias a los programas gubernamentales en favor de los ciegos y los débiles visuales. Es, sin embargo, gracias a los dispositivos inteligentes, que podemos hablar de un boom sin precedentes del audiolibro, a tal punto que quizá en este formato radique el futuro del libro.
Aunque, como con cualquier nueva tecnología, la llegada del libro electrónico vaticinó la muerte de su predecesor, el libro impreso, muerte que no hemos visto ni veremos en mucho tiempo, en vez de ello vemos una larga convivencia de formatos. El libro y la lectura están viviendo un momento en el que debemos entenderlos en sus diversas formas.
Pero entonces, ¿es posible hablar de un futuro para el libro? o lo que es más importante, ¿el futuro del libro está en el audiolibro?
De entrada, creo que el libro vive una constante evolución, así que resulta aventurado augurar un futuro único; sin embargo, sí es posible ver que ciertos formatos y ciertas formas de lectura se seguirán afianzando y ganarán lectores. Entre estos formatos se encuentra el audiolibro que, aunque curiosamente muchos no lo reconocen como libro, poco a poco va ganando seguidores.
Y es precisamente en el audiolibro donde muchos ven el futuro del libro:

En cinco o siete años habrá más audiolibros que ebooks, ese es el futuro.

Lo anterior de acuerdo con Markus Dohle, director ejecutivo de Penguin Random House, uno de los grupos editoriales más importante a nivel mundial, nada más y nada menos que perteneciente al grupo de los Big Five junto con Hachette, HarperCollins, Simon & Schuster y Macmillan, en la conversación que tuvo con el periodista Sergio Vila-Sanjuán durante la inauguración del III Forum Edita Barcelona realizado del 4 al 6 de julio de 2020.
Dohle agregó que éste es el mejor momento que el libro ha vivido en los últimos 500 años cuando la llegada de la imprenta marcó una verdadera revolución para el mundo del libro; además esta nueva revolución marcada por la llegada del libro electrónico y la lectura en pantalla ha permitido entender al libro y la lectura en una diversidad de formas, todas ellas coexistiendo sanamente: libro tradicional, libro electrónico y los libros transmedia, donde se encuentra el audiolibro, pero también otros formatos como los libros interactivos o los libros con realidad aumentada, que incluyen audio, imagen y buscan que el lector se involucre más allá de la simple lectura.
Pero es el audiolibro el formato que, sin lugar a dudas, registra un mayor crecimiento. En Estados Unidos, por ejemplo, en 2017 este formato registró un incremento del 22.7% en relación con 2016, lo anterior de acuerdo con datos de la Audio Publishers Association. Crecimiento que, como ya lo mencioné al inicio de este post, se debe principalmente a la gran penetración de los teléfonos móviles en la vida de las personas.
Si bien en países de habla hispana aún es escasa la producción de audiolibros, se comienza a ver una mayor atención a este formato con empresas como Audible (la pionera) que tiene una sección nada despreciable a audiolibros en español, pero también hay empresas que están entrando en escena como es el caso de la sueca Storytel y su división española; además grupos editoriales como Penguin Random House y Planeta que están produciendo más audiolibros en español.
Pero hay también otros aspectos de la buena salud del audiolibro y que nos hacen sospechar que el futuro del libro se encuentra en los oídos o, al menos, seguirá gozando de buena salud en convivencia con otros formatos más tradicionales, para muestra: el crecimiento de audiolibros independientes, el lanzamiento de la sección de audiolibros de Google Books, las más de 180,000 muestras de audiolibros que Goodreads agregó a su sitio, el futuro lanzamiento de Apple Books con su pestaña exclusiva para audiolibros, etc.
Recientemente la Frankfurter Buchmesse publicó el informe Audiobooks: taking the world by storm (Audiolibros, tomando al mundo por asalto) un informe elaborado por Linda Lee que da cuenta del impresionante crecimiento y aceptación que están teniendo los audiolibros a nivel mundial.
Este informe desmenuza además algunas de las características que están permitiendo que dicho crecimiento haya sido constante en los últimos cinco años y que actualmente tenga a la nada despreciable cantidad de 500 millones de lectores en todo el mundo. Nos ofrece también una imagen muy interesante de los consumidores de estos contenidos.

¿A QUÉ SE DEBE ESTE CRECIMIENTO?
De acuerdo con este estudio son varios los factores:
• En primer lugar está una mayor oferta de títulos. De hecho, son varias las editoriales que están abriendo divisiones para este segmento.

• También podemos mencionar el crecimiento de las distintas plataformas de suscripción o streaming que, por una suscripción mensual o anual pueden acceder a una oferta ilimitada de contenidos.

• Pero además encontramos que el audiolibro está llegando a usuarios a través de plataformas que en otro momento no se hubieran considerado para este segmento. Por ejemplo, Spotify o Apple Music tiene a varios usuarios que están escuchando audiolibros. No olvidemos en este punto a los podcast y la gran puerta de entrada que están representando para los audiolibros.

• Los dispositivos están jugando un papel fundamental. En el caso del smartphone (el más utilizado para este formato) al ser casi omnipresente, permite que un lector escuche audiolibros en cualquier lugar, momento y en modo multitarea, una característica que no encontramos en otros formatos de lectura.

¿QUÉ OCURRE CON LAS PRÁCTICAS LECTORAS?
Sin duda este es el aspecto a tomar en cuenta por las editoriales y las plataformas de distribución de audiolibros, pues sólo comprendiendo las prácticas lectoras, identificarán quién consume estos contenidos y lograrán entender sus intereses y necesidades lectoras.
Los lectores de audiolibros son en su mayoría lectoras jóvenes de entre 18 a 44 años con preferencia por la ficción y los audiolibros de autoayuda.

¿EL COVID-19 Y EL CONFINAMIENTO HAN INFLUIDO EN LA LECTURA DE AUDIOLIBROS?
Tal como otros estudios señalan –como es el caso de Mujeres que leen y el informe de Bookmate–, la pandemia y el confinamiento han moldeado de manera importante la forma en que los usuarios leen y el acceso a estos materiales. Desde luego, la lectura a través de audiolibros no ha sido la excepción. Lo anterior debido a dos razones principales: 1) como un modo de afrontar los días de confinamiento, y 2) la falta de acceso a libros físicos ante la imposibilidad de adquirirlos en las bibliotecas o librerías.
Quizá el dato más interesante es que el tiempo destinado a la lectura de audiolibros ha dado un giro; previo a la pandemia, se leía principalmente por las mañanas y durante los traslados al trabajo o la escuela; actualmente, el tiempo destinado a los audiolibros varía desde muy temprano para comenzar el día, al realizar ejercicio, al realizar cualquier actividad del hogar, en pequeños descansos durante el día y antes de ir a la cama.

¿Y A FUTURO?
En lo personal una mayor oferta de títulos en español y más bibliotecas ofreciendo estos contenidos. De acuerdo con este documento, también podemos esperar la mejora en la calidad de producción (incluida la narración) y usabilidad de estos contenidos y, desde luego, el acceso a las plataformas de suscripción sigan ganando terreno frente a la compra individual de audiolibros. Los podcast también seguirán ganando terreno en el mundo de los audiolibros, como lo hemos venido viendo en el último par de años.

CONCLUSIONES
Si bien es cierto que los audiolibros se encuentran en un tercer lugar entre los formatos de lectura, también es cierto que es el único que ha mantenido un crecimiento constante en los últimos cinco años.
Y aunque hay quienes aseguran que el mercado de audiolibros es incipiente en México; este tipo de estudios sirven para que las editoriales no desdeñen este formato. De hecho, la llegada de plataformas de audiolibros como RutaZebra, Storytel, Bookmate y, recientemente, la tienda de audiolibros de Kobo, es una muestra de que México es un mercado con potencial de audio-lectores.
Por último, las bibliotecas tampoco pueden desestimar el acceso a los audiolibros y, como señala Steve Potash, CEO de Overdrive, las bibliotecas son la entrada al audiolibro para ese 90% de usuarios que nunca han leído en este formato y pueden volverse clave en ayudar al crecimiento del audiolibro; además de permitir el acceso a sectores de la población que, por distintas razones, no pueden acceder a libros físicos o electrónicos.

Felicidades Gilberto Pluzarti